martes, 17 de mayo de 2016

LAS TIC: UN ALIADO PARA AMPLIAR EL ACCESO A LA EDUCACIÓN SUPERIOR


No obstante los significativos esfuerzos de las instituciones de educación superior públicas y privadas, por ampliar la cobertura con calidad y pertinencia mediante la educación a distancia y virtual, la matrícula en esta modalidad no superaba el 10% entre el año 2002, al 2006. Sin embargo, es importante señalar que debido a la creciente adopción de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación para apoyar la formación en las instituciones de educación superior, lo cual ha permitido implementar la virtualización de la oferta académica, la cobertura se ha extendido a entidades territoriales que antes tenían una regular o baja participación, como es el caso de Meta, Guaviare, Caquetá, Magdalena, Córdoba, Sucre, Bolívar, Risaralda y Huila, entre otros. En consecuencia, la creciente aplicación de la estrategia metodológica de la virtualidad educativa empieza a mostrar un incremento a partir del año 2007 como lo demuestran los registros estadísticos oficiales.

CARACTERIZACIÓN DE LOS USUARIOS DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR A DISTANCIA.

Hay estudios que permiten establecer una categorización de la población beneficiaria de los programas de educación superior a distancia que en el caso de Colombia, se trata de personas en calidad de bachilleres que deseen adelantar su formación profesional o profesionales interesados en cursar una nueva carrera o adelantar estudios de posgrado.
En la tipificación de esta población, se tiene en cuenta que las tendencias generales observadas en el ámbito internacional, coinciden en términos generales con los rasgos comunes del perfil de estudiantes nacionales que se matriculan en los programas académicos de esta modalidad, específicamente en cuanto a edad promedio, situación laboral, estado civil, expectativas dentro de su proyecto de vida y estilos de aprendizaje, entre otros factores, así:
-  En su gran mayoría (el 85%), son adultos que trabajan y que terminaron su educación media hace más de cinco años, sin que hubieran podido ingresar a la educación superior o continuar en ella.

El promedio de su edad es de 25 años, tendiendo ésta a reducirse dada la preferencia de la gente joven al manejo de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, TIC.
-  Por lo regular buscan profesionalizarse en carreras afines al campo en el cual laboran o al que desean vincularse.

-  La tendencia de género por lo regular señala que la composición de estudiantes a distancia en general es de un 53% de hombres frente a un 47% de mujeres, la cual tiende a cambiar ya que los estudios más recientes nos muestran que un 60% de los matriculados son del género femenino y el 40% restante corresponde al género masculino. La tendencia al aumento en la demanda de matrícula por parte de la población femenina, se observa de manera más notoria en ciudades pequeñas e intermedias.(En la composición de la matrícula según género, el Sistema Nacional de Información para la Educación Superior; SNIES registra este dato: en el 2005 la participación de las mujeres fue de un 51.1%, superior en un 2.3% a la de los hombres que se situó en un 48.9%).8

-  Tienen obligaciones familiares y se costean por su propia cuenta los estudios.

-  Están dispuestos a sacrificar los fines de semana y algunas horas de la noche de lunes a viernes, para dedicarse a las múltiples obligaciones académicas y culturales propias de la formación desescolarizada.


-  Tienen estilos de aprendizaje inclinados hacia la autonomía, autogestión, sentido de responsabilidad en cuanto al aprovechamiento y utilización del tiempo disponible para el estudio. 

IMPACTO SOCIOECONÓMICO DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA


Para dar una idea acerca del impacto social, empresarial y económico de los programas de educación superior a distancia, basta destacar que los estudios adelantados al respecto, establecen que la población atendida se ubica en los estratos dos y tres primordialmente, alcanzando también en menor escala, población vulnerable del estrato uno mediante un sistema especial de estímulos de financiación y crédito educativo. Ello quiere decir que los estratos a los que va dirigida la educación superior a distancia en Colombia, representan el 80% de la población total del país, tal como lo demuestran las cifras del último censo nacional adelantado por el DANE en el año 2005.


GENERACIONES DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA.


Aunque este documento no pretende convertirse en un compendio histórico de la modalidad desescolarizada, sí toma como referencia la clasificación cronológica de generaciones de la educación a distancia  que autores como Nipper (1989) han propuesto a partir de los diversos hitos en la evolución de los medios de comunicación y sus  respectivas potencialidades de uso con fines educativos.11 El autor citado identifica tres generaciones en la historia de la educación a distancia:

1.        Cursos por correspondencia centrados en material impreso.
2.        Incorporación de medios electrónicos, incluido el computador (informática).

3.        Educación apoyada en las TIC (Telemática).


PRIMERA EXPERIENCIA COLOMBIANA DE FORMACIÓN UNIVERSITARIA A DISTANCIA


La primera en ofrecer programas de formación profesional a distancia en Colombia, fue la Universidad de Antioquia mediante el Proyecto de Universidad Desescolarizada iniciado en 1973 por la facultad de educación.21 Este sistema ofrecía el título de licenciatura en educación en las carreras de matemáticas, biología, química y español y literatura permitiendo la profesionalización de docentes de apartados municipios del departamento de Antioquia sin que tuvieran que abandonar su lugar de residencia ni sus actividades habituales. 

ÉPOCA DORADA DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA.

Las décadas de los años setenta y ochenta constituyen la época dorada de la educación a distancia ya que durante este tiempo avanzó el perfeccionamiento de los procesos de planeamiento y administración de cursos, surgieron y se consolidaron en todo el mundo las universidades abiertas y a distancia. Así mismo, en el marco de la decimosegunda Conferencia Mundial del Consejo Internacional de Educación por Correspondencia, ICCE, celebrado en Vancouver, Canadá a mediados de 1982, el Consejo decidió cambiar su nombre original, ya un tanto obsoleto metodológicamente hablando, por el de Consejo Internacional de Educación a Distancia, ICDE que hoy tiene su sede central en Oslo, Noruega. 


PRESENTE DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL

La educación virtual no parece haber asimilado la dinámica evolutiva de la web. Es así como hay todavía muchos cursos virtuales anclados en la pasividad de la web 1.0 con formas de presentación de contenidos muy arraigadas en lecturas en pdf que los profesores subían a las plataformas, teniendo los estudiantes que leer esos textos en pantalla o bajarlos para imprimir, desaprovechando las posibilidades del lenguaje hipertextual de la multimedia interactiva.
Cada vez aumenta el número de cursos virtuales que adoptan las contribuciones de la web 2.0 mediante el trabajo colaborativo con herramientas flexibles e intuitivas: wiki, blog, webquest, webconference, entre otras  y se nota la tendencia a aprovechar los recursos de las redes sociales.

Recientemente se han puesto de moda los denominados MOOC por sus siglas en inglés (Massive Online Open Course) al estilo de los que lanzaron hace un par de años las universidades de Harvard y Stanford para que los cursara todo el que quisiera de forma libre y gratuita. De esta manera miles de personas de todo el mundo tienen acceso a la variedad de recursos digitales para el aprendizaje de que dispone el campus virtual universitario, en el que los participantes interactúan entre sí bajo la orientación de un docente especialista en la respectiva disciplina.